jueves, 3 de agosto de 2017

De las ganancias, los beneficios, los bocachanclas y los iluminados...



Filosofeamos un rato con una noticia que, a mi modo de ver, debemos cuanto menos comentar por aquí. Recientemente se ha hecho publico que los proyectos de miniaturas y juegos de tablero supusieron UNA CUARTA PARTE del total de ganancias de Kickstarter durante este año -y ojo, solo kickstarter, no contamos plataformas de crowdfunding similares- lo cual, amén de perfilarme una sonrisa, hace que me vea obligado a un par de reflexiones. Uno, que lleva en el mundillo unos cuantos años, ha escuchado varias miles de veces, como supongo que todos, a esos agoreros de barra de bar, que cual entendidos sobre la materia, tanto daban por hecho que a este hobby le quedaban cuatro días -eso concretamente se lleva escuchando desde los 80- y que esta forma de ocio estaba condenada al olvido, etc...

Bien, creo que datos como las 957 campañas exitosas -repito, solo en Kickstarter- o los 70 millones de dolares recaudados solo en los seis primeros meses de 2017 cierra unas cuantas bocas, y es que, hamijos, parece que existe gente a la que le molesta que haya diversas plataformas de ocio. Yo amo el mismo, y reparto mi tiempo libre entre la literatura, los cómics, los videojuegos y las minis. Así de sencillo, y intento no privarme de nada, pues el hecho de que me encanten los videojuegos -que coño, ¡amo los videojuegos!- no hace que recele o rechine -o peor aún, malmeta- sobre otros hobbies o tipos de entretenimiento. Estos iluminados, casi siempre tipos rebotados del hobby, con la ya resabiada cantinela de los lloros por que "es que esto es muy caro" "es que pff, hay que pintar y montar", "es que soy deficiente..." supongo que  ahora alegaran que todo este "revival" es producto de la nostalgia o del postureo, pero bueno, que como digo al principio del articulo, hay datos empíricos para cerrar unas cuantas bocas. Pero no me desvío, pues el Casus Belli de este articulo es el "revival"  nombrado en si mismo. Se vuelven a ver asociaciones con gente joven, e incluso volvemos a encontrarnos, al mas puro estilo de los 80, con manuales de rol y juegos de mesa en pequeñas librerías o grandes superficies comerciales, y es que, hamijos, todo apunta a que a esta nueva era  dorada que estamos viviendo viene para quedarse, o tal vez, pese a la insistencia de algunos, nunca se fue del todo. Con decenas -si no cientos- de proyectos anunciados a largo y corto plazo, la aparición de nuevas publicaciones de forma casi constante y el respaldo que todo esto -y la genial idea del crowdfunding, como siempre digo- podemos decir que tenemos cuerda para rato, y como decía aquel, tan contento que esta uno, oiga. ¡Un brindis por lo que nos queda por venir,  y un saludo, hamijos!